| Haití - Economía |
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Los datos que se muestran reflejan la situación económica de Haití y sus proyecciones con anterioridad al terremoto acontecido el 12 de enero de 2010. Indicadores sociales y económicos Haití es un país con una composición poblacional predominantemente joven. De sus más de 10 millones de habitantes, casi un 36% tiene menos de 15 años y aproximadamente un 73% no ha pasado todavía de los 35. En este contexto, sólo algo más de 4 millones de personas son económicamente activas, no existiendo apenas diferencia entre el número de mujeres y hombres que cumplen esta condición. Fruto de esta situación, la dependencia de la población inactiva con respecto a la población activa (aunque ha tendido a reducirse) registra una tasa notablemente alta, del 67%. La mayoría de la población además (un 54,7%) vive en zonas rurales. De hecho, la agricultura es el sector productivo de mayor relevancia en el marco de la estructura económica haitiana: ocupa el 40% del territorio nacional; representa el 30% del Producto Interior Bruto (PIB); y es la primera fuente de empleo. Aún con ello, la producción agrícola nacional no permite cubrir siquiera las necesidades alimenticias del 55% de la población haitiana. Consecuencia de ello y según datos editados por la Organización para la Agricultura y la Alimentación de Naciones Unidas (FAO, por sus siglas en inglés) y por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el 46% de la población sufre desnutrición. La situación es más dramática en los colectivos más vulnerables, como es el caso de la infancia. En este sentido, y como resultado de ese déficit nutricional, el 22% de los niños haitianos menores de 5 años registran un peso inferior al que les correspondería por su edad; y el 24% una altura por debajo de la media. Asimismo, la tasa de mortalidad infantil se sitúa en el 43,5‰.
El sobredimensionamiento de la agricultura en la estructura económica haitiana y su manifiesta incapacidad para cubrir las necesidades locales, tendría efectos negativos en distintos ámbitos: no sólo pondría en riesgo la seguridad alimentaria y agudizaría las condiciones de pobreza en el país (según PNUD, el 72% de la población en Haití vive con menos de dos dólares al día, y más del 55% con menos de uno) sino que además elevaría la dependencia tanto de la importación de alimentos (prácticamente el 30% de lo que el país compra al exterior) como de la ayuda humanitaria. De hecho, entre 2000 y 2007, la parte más importante (el 17%) de las más de 700.000 toneladas de alimentos que cada año llegaron en forma de asistencia humanitaria al conjunto de los países de América Latina y el Caribe, fueron destinadas a Haití (Programa Mundial de Alimentos, 2009). La estructura económica del país propicia además una alta dependencia de la financiación externa; una entrada de recursos que, manejada mayoritariamente en forma de préstamos, acaba generando un fuerte endeudamiento. De hecho, en 2008 (último año para el que hay datos disponibles), la deuda externa ascendía a casi 1.885 millones de dólares, equivalentes al 26,1% del Producto Interior Bruto (PIB) nacional.
Referencias bibliográficas:
- CEPAL (2009). Estadísticas Económicas y Sociales. Santiago de Chile, 180 pp - Programa Mundial de Alimentos (2009). El hambre y los mercados. Serie de informes sobre el hambre en el mundo. Earthscan, Reino Unido, 213 pp - Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), www.fao.org
Índice de Desarrollo Humano (IDH) Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en el año 2007 Haití mostraba el Producto Interior Bruto (PIB) por habitante (ajustado según Paridad de Poder Adquisitivo) más bajo de toda América Latina y El Caribe (1.155 dólares por haitiano y año). Asimismo, Haití registraba también los valores más bajos de la región en términos tanto de esperanza de vida al nacer (61 años), como de tasa de alfabetización (del 62,1% para los adultos mayores de 15 años).
Resultado de esta combinación de factores, Haití mostraba un Índice de Desarrollo Humano (IDH) del 0,532 que lo situaba en la posición 149 en un ranking de un total de 182 naciones. Con dicho IDH, este país caribeño integraba parte del grupo de las naciones en desarrollo con nivel de Desarrollo Humano Medio (los que registran un IDH de entre el 0,5 y el 0,8 y que en 2007 se movían entre las posiciones 84 y 158). |


























